ENCÍCLICA SEGLAR UNIVERSAL 66-21: MALAQUIAS 4:4 Y 5 “RECUERDEN LA LEY DE MOISES MI SIERVO CON LA CUAL LE MANDE EN HOREB ACERCA DE TODO ISRAEL, HASTA DISPOSICIONES REGLAMENTARIAS Y DECISIONES JUDICIALES. “!MIREN! LES ENVIO A ELIAS EL PROFETA ANTES DE LA VENIDA DEL DIA DE DIOS, GRANDE E INSPIRADOR DE TEMOR. Y EL TENDRA QUE VOLVER EL CORAZON DE PADRES HACIA HIJOS, Y EL CORAZON DE HIJOS HACIA PADRES; PARA QUE YO NO VENGA Y REALMENTE HIERA LA TIERRA CON UN DAR[LA] POR ENTERO A LA DESTRUCCION.” (CONSULTE A SU BIBLIA DE CONFIANZA)
Nuestro episodio de hoy…
¡IPORTREDIEMUN!
O
¡CODIGO BRECO!
(DISTINCION ENTRE JUSTOS E INICUOS)
Octubre 30, (jueves) (Bitácora Mariscal. Octubre 2008)
CONSIDERACIONES GENERALES
HACIA TODOS LOS ORDENES NACIONALES E INTERNACIONALES
PREAMBULO
Por todos aquéllos que ofrendaron sus vidas por razón de la justicia.
A todos aquéllos seres en todo el mundo que han sido los mártires, de los cuales la historia no guarda memoria.
A todos aquéllos seres que viven en la marginación y en la pobreza, y que sufren de discriminación, y que murieron a través de los siglos, y que la historia los recuerda sólo en plural, porque los héroes anónimos son los que forjaron la historia del mundo y de las sociedades en todos los tiempos.
A todos los seres que hoy viven bajo la segregación y el olvido, bajo la persecución política y social, y cuyos gobiernos no acaban de reconocerles sus dádivas, y los han segregado a vivir aislados y en el olvido.
A todos aquéllos que viven con la esperanza de algún día conocer y vivir en sociedades democráticas y justas, donde lo prohibido es prohibir y donde todas las voces pueden ser escuchadas, porque son la esperanza y la palabra que habrá de transformar a la humanidad entera.
Nuestro episodio de hoy…
¡IPORTREDIEMUN!
O
¡CODIGO BRECO!
(DISTINCION ENTRE JUSTOS E INICUOS)
Octubre 30, (jueves) (Bitácora Mariscal. Octubre 2008)
CONSIDERACIONES GENERALES
HACIA TODOS LOS ORDENES NACIONALES E INTERNACIONALES
PREAMBULO
Por todos aquéllos que ofrendaron sus vidas por razón de la justicia.
A todos aquéllos seres en todo el mundo que han sido los mártires, de los cuales la historia no guarda memoria.
A todos aquéllos seres que viven en la marginación y en la pobreza, y que sufren de discriminación, y que murieron a través de los siglos, y que la historia los recuerda sólo en plural, porque los héroes anónimos son los que forjaron la historia del mundo y de las sociedades en todos los tiempos.
A todos los seres que hoy viven bajo la segregación y el olvido, bajo la persecución política y social, y cuyos gobiernos no acaban de reconocerles sus dádivas, y los han segregado a vivir aislados y en el olvido.
A todos aquéllos que viven con la esperanza de algún día conocer y vivir en sociedades democráticas y justas, donde lo prohibido es prohibir y donde todas las voces pueden ser escuchadas, porque son la esperanza y la palabra que habrá de transformar a la humanidad entera.
El mal se ha apoderado de la humanidad entera, hoy en el tiempo de este tiempo, cuando la humanidad cree entender y piensa que ya sabe discernir es cuando está más confusa.
Hemos logrado avances, y en muchos países se han realizado cambios estructurales rumbo a una transición social.
Mucho hemos enfatizado la importancia de renovar los modelos en los Programas Sociales, pero tampoco hemos aprendido a entender que los cambios no se dan con sólo propósitos ni con discursos, ni quedan como letra muerta en el papel como proyectos y programas.
Cuando hablamos de acción, es llevar a la realización lo que una vez fueron ideales. Las ideas y las propuestas de muchos seres humanos que tienen un alto contenido social, para aprender a vivir mejor, y cuyos gobiernos saben escuchar y saben atender a sus necesidades; así es como se concretan los proyectos en hechos.
Las sociedades modernas viven a fuerza de lo que ven y de lo que sucede, pero sólo en lo circunstancial, que es en lo que sus ojos centran la atención; lo cual, los convierte en materialistas, pero no alcanzan a distinguir todavía que en su ser también hay alma y que su espíritu es la esencia de sí mismos, y sólo atienden las necesidades de lo material.
Las sociedades en cada Sector y en cada Congregación se preocupan únicamente por sustentarse, por sobrevivir, y se agazapan en su dolor y en su impotencia, porque no alcanzan a ver la luz, porque en el mundo todo es tinieblas, porque la humanidad camina en la oscuridad, y la oscuridad se cierne por el mal.
La oscuridad está en las sociedades que han permitido que exista la mentira y el engaño, la conspiración, la segregación, la discriminación, la violación a los derechos humanos y a las garantías individuales de todos los habitantes de su nación.
La oscuridad está en el corazón de aquéllos sus líderes y sus Representantes, porque desde hace siglos la semilla de la maldad anidó en el corazón de sus ancestros, y se corrompieron y corrompieron a los suyos; esa corrupción llega hasta nuestros días y la vemos hoy habitar en el corazón de todos los líderes que gobiernan al mundo.
La humanidad no alcanza a entender todavía que cuando se toleran hechos por demás deleznables o actos inicuos, o de maldad, se convierten en cómplices del mal, y el que tolera el mal y el que lo vive sembrará eso a sus generaciones futuras, y anidará disfrazado de bondad.
Las personalidades que la ceguera no alcanza a distinguir que son nefastas, son tan tolerables y tan normales que vivir en pecado resulta ser lo correcto para ellos.
Vivir en pecado es tolerar el engaño y la trampa, es tolerar al mentiroso, al hablador, y es aquél que ensalza a los espíritus ruines.
Una persona que es justa se incomoda ante la gente inicua, porque ve en ellos la trampa y la mentira, porque puede ver que esa persona es falsa, porque puede percibir lo que es verdadero y lo que es falso. Una persona que no puede distinguir estas cosas es porque pertenece a la misma calaña.
Si una sociedad tolera líderes y gobernantes corruptos es porque la sociedad misma está corrompida; es como los padres que se molestan porque los demás no toleran a sus hijos y tratan de corregirlos cuando obran mal; aquéllos padres que se ofenden cuando alguien les dice que sus hijos están cometiendo actos indebidos, son aquéllos que están sembrando en sus hijos la maldad.
Un padre justo es aquél que reprende a su hijo y que cuida que en su hijo no exista el chantaje emocional; es aquél que cuida su lenguaje y su forma de hablar, y que siembra en la mente de sus hijos, en su corazón y en su alma palabras de bondad, de amor, de justicia, pero con ejemplo; y estos padres son los pocos que aún quedan, porque los demás terminarán vendiéndose al mundo.
Un padre sensato es aquél que alcanza a darse cuenta de que su estilo de vida y su forma de ser no son buenos, y que vive contagiado por el furor social. El furor social es tan común que todos los seres humanos se contagian de él.
Una sociedad es escuchar lo que repite, porque el coeficiente común es muy bajo, al grado de la ignorancia, y aquéllos que tienen un poco de entendimiento son los que marcan el destino y los que nutren el furor social en todos sus países.
El furor social son las palabras que escuchamos de los políticos, son las palabras de los locutores y de los actores de los programas de televisión, son las noticias que repetimos después de escucharlas, y que las comentamos y que las difundimos, así es la palabra. Cuando alguien repite una palabra muchos la dirán, millones y millones de veces.
Una palabra o una frase que se repite entre un grupo de adolescentes la repetirán miles y miles de veces, porque su lenguaje es corto y su ignorancia muy grande, porque no tienen más palabras que las que se enseñan entre ellos, porque naturalmente sus padres tampoco tienen palabras, así como las palabras también son los sentimientos.
Cuando un ser humano permite que en su ser habiten sentimientos como el odio, la envidia, la soberbia, la prepotencia, el machismo, esos sentimientos los transmitirá a todos los que se encuentren a su alrededor, y esos sentimientos los percibirán los demás aún sin palabras y se contagiarán con esos sentimientos, y los volverán propios, y también esos sentimientos los heredarán a los suyos.
Cuando una persona se encoleriza con algún comentario de otros hacia él, es porque no tiene la capacidad para aceptar sus fallas.
Cuando una persona vive en su entorno la violencia, esta violencia será la que heredará a sus hijos y a todos a su alrededor. Toda esta violencia la hemos heredado a través de las generaciones que nos han precedido y aún las sociedades como un gran ente viviente manifestarán estas emociones convertidos en instintos que manifestarán volcados en ira contra los justos, porque los justos son los únicos que pueden ver la verdad y que pueden obrar con honestidad y honradez.
Cuando un ser humano es capaz de aceptar sus culpas, sus fallos y sus equivocaciones es una persona honesta. Aquél que acepta que se equivoca es porque es justo, aquél que no es capaz de aceptar la crítica, y que se revuelve en ira y que se siente agraviado porque le dijeron su verdad, es un ser intolerante y que obviamente no es justo porque no existe bondad; así son las sociedades, porque se han vuelto indolentes, capaces de aceptar la humillación y el desprecio, y que no son capaces de quejarse; así muchos padres han educado a sus hijos, y sus hijos están hechos a imagen y semejanza de ellos, como nosotros mismos fuimos hechos a imagen y semejanza de nuestros padres, esa es la herencia que recibimos, pero las mentes mediocres sólo ven lo material.
Cuando hablamos de herencias de inmediato se piensa en cosas materiales y esa mediocridad es la que no deja a los seres humanos evolucionar, estamos tan acostumbrados a sufrir, a ser burlados y a ser engañados, y nos parece tan normal que lo aceptamos, porque esa es la herencia social que hemos recibido.
Un ser humano lleno de complejos es aquél que ha vivido toda su vida inmerso en la violencia emocional, psicológica y física, y esa violencia ha terminado por enfermar su psiquis, y cuando ese ser humano crece lleva en su corazón recuerdos generalmente dolorosos que son los que habrán de marcar su vida, pero ellos mismos no lo saben, porque son enfermos emocionales.
Cualquier persona que muestre sus complejos es porque en su infancia ha vivido dolorosas experiencias; es como aquél que nunca tuvo nada y que siendo niño padeció hambres, ese niño ahora adulto buscará tener en lo material dinero, fama, prestigio y bienestar ¡no importa el precio! Aunque esto signifique: ser vano y ruin, pasar por encima de los derechos de los demás con tal de ser poderoso, y finalmente logrará devolver y volver sobre los justos toda esa ira contenida durante toda su vida; estos seres son perversos y ruines, porque fingen bondad, pero no la sienten, simulan honradez, pero nunca la tuvieron, parecen honestos, pero siempre fueron mediocres.
Aquél que crece dentro de un ambiente social donde existen todo tipo de carencias y además existe violencia, terminará convirtiéndose en un delincuente potencial y si bien no es un criminal, más crimen comete aquél que desprecia, aquél que discrimina, aquél que pretende aplicar justicia, contagiado de todo su dolor y su odio convertidos en frustraciones, porque no conocieron el amor y porque tampoco sus padres tuvieron amor.
Hoy todas las sociedades hablan de amor y de bondad, pero ni conocen, ni viven lo uno ni lo otro. Los ingenuos llaman amor al sentimiento que les produce el sentimiento de conocer a una pareja, y tristemente descubren a lo largo de su convivencia que sólo buscaban satisfacer sus necesidades el uno con el otro; y más triste aún es cuando esa pareja termina convirtiendo ese amor en agravios, y es que sus familias también fueron disfuncionales, y esa herencia que recibieron de sus padres es la misma herencia que dejamos a nuestros hijos.
Estas sociedades materialistas sólo ven en función de ver y de hacer en lo profesional, y viven ciertamente diciendo, que: ¡como te ven te tratan! Y esa superficialidad de ser muchos seres humanos la utilizan para alcanzar sus metas, sólo superficialidad porque son seres sin alma, sin sentimientos; es como aquéllas mujeres que cuidan su rostro y se maquillan, y se pintan los labios y se pintan los ojos para verse bonitas, pero que en su corazón usan sus frustraciones para convertir a su pareja en un esclavo, y dicen tener amor; aquéllos que chantajean a los demás en el sentido emocional, son psicópatas potenciales, son aquéllos esclavistas modernos que manipulan y chantajean emocionalmente para satisfacer todos sus caprichos; de la misma forma, aquél que permite ser chantajeado peca de la misma forma, porque está permitiendo al mal o al injusto ejercer su voluntad sobre sí; aquél que es justo es considerado, y aprende a ser tolerante con la actitud de los demás, y que respeta su forma de ser, pero que no permite que influyan ni en su mente, ni en sus emociones, ni en sus pensamientos, ni en sus ideas.
Un ser humano auténtico es aquél que es capaz de crear un universo en su entorno y que nutre a los suyos con sabiduría, con buenas actitudes, juicios justos, con ética y moral, pero todas estas concepciones no las conoce aún la sociedad universal, porque aún no estamos preparados para la venida del Grande.
Dios no habita en los corazones perversos, no se llamen justos aquéllos que sólo por tener poder y autoridad sientan que la razón les asiste, porque ciertamente es por designio Divino, porque aún los malos han sido escogidos para seguir siendo malos, y es porque en otras vidas fueron perversos, y han regresado a este mundo a seguir siendo perversos, y es porque así es su naturaleza, y para ello fueron creados. La diferencia es que ellos resultan más atractivos a las sociedades que los seres justos, y ejemplos podemos citar muchos a lo largo de la historia.
Muchos prefirieron a Barrabás antes que a Jesús.
Muchos prefirieron a los gobernantes de su tiempo que a los profetas que llegaron después, como Gandhi y muchos más, porque el prototipo del justo no es propicio para las sociedades modernas en su concepto de líder.
Muchos prefirieron a Hitler más que a Einstein, y muchos grandes iniciados han quedado rezagados de las sociedades, precisamente por ser justos, y que por aplastante mayoría las multitudes sociales prefieren más al prototipo perverso y al prototipo ruin y corrupto que al prototipo de los justos; a los justos los persiguen y los crucifican, y a los inicuos los aceptan y los enaltecen, y les dan poder y los convierten en sus guías incondicionales, y los veneran y los idolatran más que a Dios, porque las sociedades son tan ignorantes, que: ¡en el mundo de los ciegos, el tuerto es rey!...
Las sociedades se han acostumbrado a la violencia, porque no tienen amor y esa falta de amor las ha vuelto miserables, y eso no lo alcanzan a distinguir porque por sus complejos todo lo transforman según sus intereses.
Hoy seguimos viendo actos de injusticia en todo el mundo y la injusticia no permite a las sociedades evolucionar, y es por eso que todas las sociedades van más lentas en este proceso de evolución.
Las sociedades modernas no conocen la espiritualidad, porque su dios radica en lo material y en el escepticismo de la ciencia moderna, se ensalzan los unos a los otros, se llenan de lauros y de gloria unos con otros, y se sienten justos, pero matan sus dones ante Dios.
- Que tu mano izquierda no vea lo que hace tu mano derecha. Esto significa: que cuando hacemos una obra de amor para beneficio de los demás o un acto de bondad, está escrito: - Que nadie debe saberlo, sólo tú y Dios -. Porque aquél que se ensalza de sus hechos se llena de vanidad a los ojos de Dios y eso es soberbia, y la soberbia es un pecado aberrante a los ojos de Dios, ¿por qué quién sois vosotros para sentiros más que el Altísimo?; sin embargo, las sociedades desafían al Dios mismo a través de sus actitudes y sus hechos, están a la vista unos de otros, y se muestran unos a otros su suntuosidad y su poder, se presumen unos a otros, y se ensalzan unos a otros, pero ninguno voltea al Cielo, y ni siquiera piensan que existe un Dios, porque dicen que no lo conocen, pero de cierto os digo: - Que no os conocéis ni a vosotros mismos, cuánto menos, podréis conocer a Dios.
Hoy todas las sociedades se encuentran confundidas, porque la maldad ha ganado terreno en el mundo y la maldad gobierna los países, porque así tenía que ser, porque todos los que llegaron a este momento fueron escogidos para eso, más no penséis que esto es para siempre, porque también os engañáis como siempre, sois tan ciegos que no acabáis de diferenciar entre lo bueno y lo malo, entre lo justo e injusto; es por ello, que nos hemos condenado al fracaso y a la extinción.
Cuando las sociedades centren su atención en los intereses de todos como un todo absoluto y logren vencer la corrupción, el odio y la mentira, la soberbia y la omisión, la ambición y la lujuria, el ansia de poder y el protagonismo, hasta entonces la llama del amor empezará a brotar lentamente en vuestros corazones, porque ciertamente puedo ver la luz en la figura de todos los seres humanos, y sólo veo espíritus cenizos, seres humanos de piedra, fríos e indolentes, porque no tienen amor, porque no se quieren entre sí, y porque hoy más que nunca se siguen odiando unos con otros, porque se siguen violando los derechos humanos, y porque siguen odiando al justo y tolerando al inicuo. Porque a pesar de ser tan ruines, nefastos, ignorantes e indolentes, Dios nos sigue amando y espera lograr de nosotros mejores seres humanos para las sociedades del Siglo XXI, seres honestos y justos, exentos de complejos, pero con una calidad humana mejor, con un espíritu limpio que sea una llama de luz, de bondad y de comprensión, de ayuda sincera y desinteresada, de amor y comprensión para los nuestros, de justicia para el pueblo, de honestidad para el servicio y de amor fraterno para toda la humanidad.
ET ETERM.
ATENTICE
Consejo Supremo Armado Mundial.
Orden Superior de Generalías.
Noveno Orden de Guerreros Ciencidios.
Consejo Supremo Armado de las Américas.
Dinastías Guerreras del Pacto del Año Mil Orden Mundial.
Ejércitos de la Redención.
Dinastías Guerreras de las Américas.
Dinastías Guerreras del Nuevo Mundo.
Países de la Alianza Latinoamericana.
Dinastías Guerreras de México.
Consejo Supremo Armado de México.
Ejército, Fuerza Aérea, Marina y Armada de México.
Fuerzas Armadas de México, Civiles y Militares.
Policías Privadas, Cuerpos y Agrupamientos de Policía de Seguridad Pública y de Tránsito de la República Mexicana.
Comunidad Mundial.
Gobiernos del mundo.
Religiones del mundo.
Gobiernos y Países en los Cinco Continentes del mundo.
Comisiones Nacionales de Derechos Humanos.
Organización de Naciones Unidas.
Amnistía Internacional.
Medios de Comunicación Internacionales.
Green Peace Internacional.
Países del Continente Africano.
Islas Pacíficas y Oceánicas.
Organización de Estados Americanos.
Cumbre de Río.
Comunidades Latinas en Los Estados Unidos y el mundo.
Y todas las Organizaciones encargadas de la defensa de los Derechos Humanos de la naturaleza, de la vida, de la justicia y de la verdad integradas en todo el mundo.
Por todos los territorios que sucumben ante las catástrofes naturales, para que nos fortalezcas mediante el dolor y que los pueblos no queden en el desamparo, porque sentimos su pena y por ellos elevemos nuestras oraciones.
R e s p e t u o s a m e n t e .
ABSOLUTE
Que la gracia y la bondad amorosa de Dios sean con todos aquéllos seres que aún guardan la esperanza por un futuro mejor.
Por todos aquéllos que siguen viviendo de engaños y de promesas vanas; permite Padre que el inicuo sea alcanzado por las fuerzas del mal, que son sus dioses y da a los justos el valor de tu presencia en sus corazones, para que aprenda la humanidad a vivir con amor y bondad, unión y respeto, en los Cinco Continentes de este mundo.
Porque la Iglesia Universal de Dios encuentra su templo en el corazón de cada ser humano; por ello, te pedimos Padre, quédate con nosotros como hasta ahora y para siempre.
DEO VOLENTE.
Hemos logrado avances, y en muchos países se han realizado cambios estructurales rumbo a una transición social.
Mucho hemos enfatizado la importancia de renovar los modelos en los Programas Sociales, pero tampoco hemos aprendido a entender que los cambios no se dan con sólo propósitos ni con discursos, ni quedan como letra muerta en el papel como proyectos y programas.
Cuando hablamos de acción, es llevar a la realización lo que una vez fueron ideales. Las ideas y las propuestas de muchos seres humanos que tienen un alto contenido social, para aprender a vivir mejor, y cuyos gobiernos saben escuchar y saben atender a sus necesidades; así es como se concretan los proyectos en hechos.
Las sociedades modernas viven a fuerza de lo que ven y de lo que sucede, pero sólo en lo circunstancial, que es en lo que sus ojos centran la atención; lo cual, los convierte en materialistas, pero no alcanzan a distinguir todavía que en su ser también hay alma y que su espíritu es la esencia de sí mismos, y sólo atienden las necesidades de lo material.
Las sociedades en cada Sector y en cada Congregación se preocupan únicamente por sustentarse, por sobrevivir, y se agazapan en su dolor y en su impotencia, porque no alcanzan a ver la luz, porque en el mundo todo es tinieblas, porque la humanidad camina en la oscuridad, y la oscuridad se cierne por el mal.
La oscuridad está en las sociedades que han permitido que exista la mentira y el engaño, la conspiración, la segregación, la discriminación, la violación a los derechos humanos y a las garantías individuales de todos los habitantes de su nación.
La oscuridad está en el corazón de aquéllos sus líderes y sus Representantes, porque desde hace siglos la semilla de la maldad anidó en el corazón de sus ancestros, y se corrompieron y corrompieron a los suyos; esa corrupción llega hasta nuestros días y la vemos hoy habitar en el corazón de todos los líderes que gobiernan al mundo.
La humanidad no alcanza a entender todavía que cuando se toleran hechos por demás deleznables o actos inicuos, o de maldad, se convierten en cómplices del mal, y el que tolera el mal y el que lo vive sembrará eso a sus generaciones futuras, y anidará disfrazado de bondad.
Las personalidades que la ceguera no alcanza a distinguir que son nefastas, son tan tolerables y tan normales que vivir en pecado resulta ser lo correcto para ellos.
Vivir en pecado es tolerar el engaño y la trampa, es tolerar al mentiroso, al hablador, y es aquél que ensalza a los espíritus ruines.
Una persona que es justa se incomoda ante la gente inicua, porque ve en ellos la trampa y la mentira, porque puede ver que esa persona es falsa, porque puede percibir lo que es verdadero y lo que es falso. Una persona que no puede distinguir estas cosas es porque pertenece a la misma calaña.
Si una sociedad tolera líderes y gobernantes corruptos es porque la sociedad misma está corrompida; es como los padres que se molestan porque los demás no toleran a sus hijos y tratan de corregirlos cuando obran mal; aquéllos padres que se ofenden cuando alguien les dice que sus hijos están cometiendo actos indebidos, son aquéllos que están sembrando en sus hijos la maldad.
Un padre justo es aquél que reprende a su hijo y que cuida que en su hijo no exista el chantaje emocional; es aquél que cuida su lenguaje y su forma de hablar, y que siembra en la mente de sus hijos, en su corazón y en su alma palabras de bondad, de amor, de justicia, pero con ejemplo; y estos padres son los pocos que aún quedan, porque los demás terminarán vendiéndose al mundo.
Un padre sensato es aquél que alcanza a darse cuenta de que su estilo de vida y su forma de ser no son buenos, y que vive contagiado por el furor social. El furor social es tan común que todos los seres humanos se contagian de él.
Una sociedad es escuchar lo que repite, porque el coeficiente común es muy bajo, al grado de la ignorancia, y aquéllos que tienen un poco de entendimiento son los que marcan el destino y los que nutren el furor social en todos sus países.
El furor social son las palabras que escuchamos de los políticos, son las palabras de los locutores y de los actores de los programas de televisión, son las noticias que repetimos después de escucharlas, y que las comentamos y que las difundimos, así es la palabra. Cuando alguien repite una palabra muchos la dirán, millones y millones de veces.
Una palabra o una frase que se repite entre un grupo de adolescentes la repetirán miles y miles de veces, porque su lenguaje es corto y su ignorancia muy grande, porque no tienen más palabras que las que se enseñan entre ellos, porque naturalmente sus padres tampoco tienen palabras, así como las palabras también son los sentimientos.
Cuando un ser humano permite que en su ser habiten sentimientos como el odio, la envidia, la soberbia, la prepotencia, el machismo, esos sentimientos los transmitirá a todos los que se encuentren a su alrededor, y esos sentimientos los percibirán los demás aún sin palabras y se contagiarán con esos sentimientos, y los volverán propios, y también esos sentimientos los heredarán a los suyos.
Cuando una persona se encoleriza con algún comentario de otros hacia él, es porque no tiene la capacidad para aceptar sus fallas.
Cuando una persona vive en su entorno la violencia, esta violencia será la que heredará a sus hijos y a todos a su alrededor. Toda esta violencia la hemos heredado a través de las generaciones que nos han precedido y aún las sociedades como un gran ente viviente manifestarán estas emociones convertidos en instintos que manifestarán volcados en ira contra los justos, porque los justos son los únicos que pueden ver la verdad y que pueden obrar con honestidad y honradez.
Cuando un ser humano es capaz de aceptar sus culpas, sus fallos y sus equivocaciones es una persona honesta. Aquél que acepta que se equivoca es porque es justo, aquél que no es capaz de aceptar la crítica, y que se revuelve en ira y que se siente agraviado porque le dijeron su verdad, es un ser intolerante y que obviamente no es justo porque no existe bondad; así son las sociedades, porque se han vuelto indolentes, capaces de aceptar la humillación y el desprecio, y que no son capaces de quejarse; así muchos padres han educado a sus hijos, y sus hijos están hechos a imagen y semejanza de ellos, como nosotros mismos fuimos hechos a imagen y semejanza de nuestros padres, esa es la herencia que recibimos, pero las mentes mediocres sólo ven lo material.
Cuando hablamos de herencias de inmediato se piensa en cosas materiales y esa mediocridad es la que no deja a los seres humanos evolucionar, estamos tan acostumbrados a sufrir, a ser burlados y a ser engañados, y nos parece tan normal que lo aceptamos, porque esa es la herencia social que hemos recibido.
Un ser humano lleno de complejos es aquél que ha vivido toda su vida inmerso en la violencia emocional, psicológica y física, y esa violencia ha terminado por enfermar su psiquis, y cuando ese ser humano crece lleva en su corazón recuerdos generalmente dolorosos que son los que habrán de marcar su vida, pero ellos mismos no lo saben, porque son enfermos emocionales.
Cualquier persona que muestre sus complejos es porque en su infancia ha vivido dolorosas experiencias; es como aquél que nunca tuvo nada y que siendo niño padeció hambres, ese niño ahora adulto buscará tener en lo material dinero, fama, prestigio y bienestar ¡no importa el precio! Aunque esto signifique: ser vano y ruin, pasar por encima de los derechos de los demás con tal de ser poderoso, y finalmente logrará devolver y volver sobre los justos toda esa ira contenida durante toda su vida; estos seres son perversos y ruines, porque fingen bondad, pero no la sienten, simulan honradez, pero nunca la tuvieron, parecen honestos, pero siempre fueron mediocres.
Aquél que crece dentro de un ambiente social donde existen todo tipo de carencias y además existe violencia, terminará convirtiéndose en un delincuente potencial y si bien no es un criminal, más crimen comete aquél que desprecia, aquél que discrimina, aquél que pretende aplicar justicia, contagiado de todo su dolor y su odio convertidos en frustraciones, porque no conocieron el amor y porque tampoco sus padres tuvieron amor.
Hoy todas las sociedades hablan de amor y de bondad, pero ni conocen, ni viven lo uno ni lo otro. Los ingenuos llaman amor al sentimiento que les produce el sentimiento de conocer a una pareja, y tristemente descubren a lo largo de su convivencia que sólo buscaban satisfacer sus necesidades el uno con el otro; y más triste aún es cuando esa pareja termina convirtiendo ese amor en agravios, y es que sus familias también fueron disfuncionales, y esa herencia que recibieron de sus padres es la misma herencia que dejamos a nuestros hijos.
Estas sociedades materialistas sólo ven en función de ver y de hacer en lo profesional, y viven ciertamente diciendo, que: ¡como te ven te tratan! Y esa superficialidad de ser muchos seres humanos la utilizan para alcanzar sus metas, sólo superficialidad porque son seres sin alma, sin sentimientos; es como aquéllas mujeres que cuidan su rostro y se maquillan, y se pintan los labios y se pintan los ojos para verse bonitas, pero que en su corazón usan sus frustraciones para convertir a su pareja en un esclavo, y dicen tener amor; aquéllos que chantajean a los demás en el sentido emocional, son psicópatas potenciales, son aquéllos esclavistas modernos que manipulan y chantajean emocionalmente para satisfacer todos sus caprichos; de la misma forma, aquél que permite ser chantajeado peca de la misma forma, porque está permitiendo al mal o al injusto ejercer su voluntad sobre sí; aquél que es justo es considerado, y aprende a ser tolerante con la actitud de los demás, y que respeta su forma de ser, pero que no permite que influyan ni en su mente, ni en sus emociones, ni en sus pensamientos, ni en sus ideas.
Un ser humano auténtico es aquél que es capaz de crear un universo en su entorno y que nutre a los suyos con sabiduría, con buenas actitudes, juicios justos, con ética y moral, pero todas estas concepciones no las conoce aún la sociedad universal, porque aún no estamos preparados para la venida del Grande.
Dios no habita en los corazones perversos, no se llamen justos aquéllos que sólo por tener poder y autoridad sientan que la razón les asiste, porque ciertamente es por designio Divino, porque aún los malos han sido escogidos para seguir siendo malos, y es porque en otras vidas fueron perversos, y han regresado a este mundo a seguir siendo perversos, y es porque así es su naturaleza, y para ello fueron creados. La diferencia es que ellos resultan más atractivos a las sociedades que los seres justos, y ejemplos podemos citar muchos a lo largo de la historia.
Muchos prefirieron a Barrabás antes que a Jesús.
Muchos prefirieron a los gobernantes de su tiempo que a los profetas que llegaron después, como Gandhi y muchos más, porque el prototipo del justo no es propicio para las sociedades modernas en su concepto de líder.
Muchos prefirieron a Hitler más que a Einstein, y muchos grandes iniciados han quedado rezagados de las sociedades, precisamente por ser justos, y que por aplastante mayoría las multitudes sociales prefieren más al prototipo perverso y al prototipo ruin y corrupto que al prototipo de los justos; a los justos los persiguen y los crucifican, y a los inicuos los aceptan y los enaltecen, y les dan poder y los convierten en sus guías incondicionales, y los veneran y los idolatran más que a Dios, porque las sociedades son tan ignorantes, que: ¡en el mundo de los ciegos, el tuerto es rey!...
Las sociedades se han acostumbrado a la violencia, porque no tienen amor y esa falta de amor las ha vuelto miserables, y eso no lo alcanzan a distinguir porque por sus complejos todo lo transforman según sus intereses.
Hoy seguimos viendo actos de injusticia en todo el mundo y la injusticia no permite a las sociedades evolucionar, y es por eso que todas las sociedades van más lentas en este proceso de evolución.
Las sociedades modernas no conocen la espiritualidad, porque su dios radica en lo material y en el escepticismo de la ciencia moderna, se ensalzan los unos a los otros, se llenan de lauros y de gloria unos con otros, y se sienten justos, pero matan sus dones ante Dios.
- Que tu mano izquierda no vea lo que hace tu mano derecha. Esto significa: que cuando hacemos una obra de amor para beneficio de los demás o un acto de bondad, está escrito: - Que nadie debe saberlo, sólo tú y Dios -. Porque aquél que se ensalza de sus hechos se llena de vanidad a los ojos de Dios y eso es soberbia, y la soberbia es un pecado aberrante a los ojos de Dios, ¿por qué quién sois vosotros para sentiros más que el Altísimo?; sin embargo, las sociedades desafían al Dios mismo a través de sus actitudes y sus hechos, están a la vista unos de otros, y se muestran unos a otros su suntuosidad y su poder, se presumen unos a otros, y se ensalzan unos a otros, pero ninguno voltea al Cielo, y ni siquiera piensan que existe un Dios, porque dicen que no lo conocen, pero de cierto os digo: - Que no os conocéis ni a vosotros mismos, cuánto menos, podréis conocer a Dios.
Hoy todas las sociedades se encuentran confundidas, porque la maldad ha ganado terreno en el mundo y la maldad gobierna los países, porque así tenía que ser, porque todos los que llegaron a este momento fueron escogidos para eso, más no penséis que esto es para siempre, porque también os engañáis como siempre, sois tan ciegos que no acabáis de diferenciar entre lo bueno y lo malo, entre lo justo e injusto; es por ello, que nos hemos condenado al fracaso y a la extinción.
Cuando las sociedades centren su atención en los intereses de todos como un todo absoluto y logren vencer la corrupción, el odio y la mentira, la soberbia y la omisión, la ambición y la lujuria, el ansia de poder y el protagonismo, hasta entonces la llama del amor empezará a brotar lentamente en vuestros corazones, porque ciertamente puedo ver la luz en la figura de todos los seres humanos, y sólo veo espíritus cenizos, seres humanos de piedra, fríos e indolentes, porque no tienen amor, porque no se quieren entre sí, y porque hoy más que nunca se siguen odiando unos con otros, porque se siguen violando los derechos humanos, y porque siguen odiando al justo y tolerando al inicuo. Porque a pesar de ser tan ruines, nefastos, ignorantes e indolentes, Dios nos sigue amando y espera lograr de nosotros mejores seres humanos para las sociedades del Siglo XXI, seres honestos y justos, exentos de complejos, pero con una calidad humana mejor, con un espíritu limpio que sea una llama de luz, de bondad y de comprensión, de ayuda sincera y desinteresada, de amor y comprensión para los nuestros, de justicia para el pueblo, de honestidad para el servicio y de amor fraterno para toda la humanidad.
ET ETERM.
ATENTICE
Consejo Supremo Armado Mundial.
Orden Superior de Generalías.
Noveno Orden de Guerreros Ciencidios.
Consejo Supremo Armado de las Américas.
Dinastías Guerreras del Pacto del Año Mil Orden Mundial.
Ejércitos de la Redención.
Dinastías Guerreras de las Américas.
Dinastías Guerreras del Nuevo Mundo.
Países de la Alianza Latinoamericana.
Dinastías Guerreras de México.
Consejo Supremo Armado de México.
Ejército, Fuerza Aérea, Marina y Armada de México.
Fuerzas Armadas de México, Civiles y Militares.
Policías Privadas, Cuerpos y Agrupamientos de Policía de Seguridad Pública y de Tránsito de la República Mexicana.
Comunidad Mundial.
Gobiernos del mundo.
Religiones del mundo.
Gobiernos y Países en los Cinco Continentes del mundo.
Comisiones Nacionales de Derechos Humanos.
Organización de Naciones Unidas.
Amnistía Internacional.
Medios de Comunicación Internacionales.
Green Peace Internacional.
Países del Continente Africano.
Islas Pacíficas y Oceánicas.
Organización de Estados Americanos.
Cumbre de Río.
Comunidades Latinas en Los Estados Unidos y el mundo.
Y todas las Organizaciones encargadas de la defensa de los Derechos Humanos de la naturaleza, de la vida, de la justicia y de la verdad integradas en todo el mundo.
Por todos los territorios que sucumben ante las catástrofes naturales, para que nos fortalezcas mediante el dolor y que los pueblos no queden en el desamparo, porque sentimos su pena y por ellos elevemos nuestras oraciones.
R e s p e t u o s a m e n t e .
ABSOLUTE
Que la gracia y la bondad amorosa de Dios sean con todos aquéllos seres que aún guardan la esperanza por un futuro mejor.
Por todos aquéllos que siguen viviendo de engaños y de promesas vanas; permite Padre que el inicuo sea alcanzado por las fuerzas del mal, que son sus dioses y da a los justos el valor de tu presencia en sus corazones, para que aprenda la humanidad a vivir con amor y bondad, unión y respeto, en los Cinco Continentes de este mundo.
Porque la Iglesia Universal de Dios encuentra su templo en el corazón de cada ser humano; por ello, te pedimos Padre, quédate con nosotros como hasta ahora y para siempre.
DEO VOLENTE.
El Hijo de la Nación. Hecho con tecnología de punta 100% mexicana.
“Calidad sólo de exportación”
Asociación Artística Autónoma Mexicana, A. C. (AAAMA)
Asociación Artística Autónoma para los Estados de México, A. C. (AAAEMAC Proyección 2000)
Asociación Artística Autónoma de las Américas, A. C. (AAAMA Internacional)
Artística Autónoma Mundial Asociación (AAMA Internacional, Oficina de Servicios Mundiales y Servicios Generales)
Investigaciones J.A.E.E. Ovnis Internacional, A. C.
Fondo de Conciencia
Fundación Humana
Banco Azteca, Número de Cuenta: 21181303419378
www.dinastiasguerreras.blogspot.com Bitácoras 2005, 2006 y 2007
dinastiasguerreras@gmail.com Nueva Era
www.dinastiasguerrerasdeamerica.blogspot.com Bitácoras 2008 y 2009
dinastiasguerrerasdeamerica@gmail.com Continúa Nueva Era…
No hay comentarios:
Publicar un comentario